Porsche
Lanzado en 1963 como sucesor del 356, el 911 es el raro caso de un proyecto que atraviesa seis décadas manteniendo la misma idea central: motor plano de seis cilindros en la parte trasera.

El 911 nació con el nombre 901, cambió por una disputa con Peugeot, que ya había registrado nombres de tres dígitos con cero en el medio para sus autos en Francia. El diseño de motor trasero, poco común y técnicamente arriesgado, se convirtió en la firma del modelo en lugar de un problema a corregir: generaciones enteras de ingenieros de Porsche pasaron décadas refinando el comportamiento en curva de un auto que, en teoría, debería ser inestable.
El linaje se divide en generaciones con nombre en código: 901/930 (la era refrigerada por aire original, hasta 1989), 964, el 993 (el último enfriado por aire, 1993-1998), el 996 (1997, el primero con radiador de agua, controvertido por los faros compartidos con el Boxster) y las generaciones modernas 997, 991 y 992. El Targa, con su característica barra antivuelco, lleva el nombre de la carrera siciliana Targa Florio, donde Porsche construyó buena parte de su propia leyenda en competición.
Pocos autos de producción mantuvieron una silueta tan reconocible por tanto tiempo, la filosofía declarada de Porsche para el 911 siempre fue evolución, no revolución, y es raro encontrar otro ejemplo tan exitoso de esa idea en la industria.























