Lamborghini
Sucesor del Murciélago, el Aventador llegó en 2011 bautizado con el nombre de un toro de lidia español, manteniendo la tradición de Lamborghini y estrenando el primer chasis de fibra de carbono monocasco de la marca.

Lanzado en 2011, el Aventador trajo el motor V12 de 6,5 litros que venía evolucionando desde el Diablo en los años 90, ahora entregando mucha más potencia, y un chasis monocasco de fibra de carbono, el primero fabricado internamente por Lamborghini (antes, el trabajo de fibra de carbono se tercerizaba). La versión de lanzamiento, LP 700-4, tenía 700 cv y tracción integral.
A lo largo de una década de producción, el Aventador ganó variantes cada vez más extremas: el SV (2015) trajo más potencia y menos peso; el SVJ (2018) batió el récord de vuelta en Nürburgring para auto de producción en su momento; las versiones Roadster acompañaron casi toda la línea, quitando el techo sin renunciar a la estructura rígida del monocasco.
El Aventador fue el último Lamborghini de producción en usar un motor V12 puramente atmosférico, sin ninguna ayuda eléctrica ni turbo. Su sucesor, el Revuelto (2023), pasó a un V12 híbrido, cerrando la era de los V12 atmosféricos de gran cilindrada en la marca.






















