Honda
Lanzado en 1990, el NSX nació con una misión clara: probar que un superauto podía ser rápido, sofisticado y confiable en el día a día, y tuvo la ayuda de un piloto de Fórmula 1 para lograrlo.

Ayrton Senna participó en el desarrollo del NSX, probando prototipos y pidiendo más rigidez estructural y mejor comportamiento en curva, una colaboración real, no leyenda de marketing, documentada por la propia Honda. El resultado fue el primer auto de producción masiva con monocasco enteramente de aluminio, un avance de ingeniería que redujo peso sin sacrificar rigidez.
Motor V6 central con VTEC, caja manual precisa y un comportamiento de manejo mucho más amigable que rivales de la época como el Ferrari 348, el NSX vendía la idea de un superauto utilizable todos los días, y lo cumplía. En Estados Unidos se vendió como Acura NSX; en el resto del mundo, Honda NSX. La producción siguió casi sin cambios estructurales hasta 2005.
La segunda generación (2016-2022) cambió la fórmula: motor V6 biturbo híbrido con tres motores eléctricos, fabricado en Ohio, Estados Unidos, la primera vez que un Acura NSX salió de una fábrica fuera de Japón. La versión de competición, NSX GT3, corre hasta hoy en campeonatos como IMSA y Super GT.























